DEFINICIÓN: El trastorno específico del lenguaje oral es una perturbación que dificulta de manera permanente y significativa la estructura del lenguaje oral, en un niño inteligente, que oye bien, sin patología neurológica y que desea comunicar. Como consecuencia de esta alteración la adquisición y desarrollo del lenguaje lectoescrito se verá afectada, es decir, su vida escolar y social estarán comprometidas. Las implicaciones pedagógicas y las adaptaciones escolares son necesarias.
DIAGNÓSTICO: La construcción del lenguaje en el niño es activa y se basa en 3 pasos fundamentales: El niño tiene que comprender, escuchar, deducir o razonar y comunicar. “El niño no habla, habla mal, parece no comprender cuándo hablamos con él”.
- El niño oye
- Analiza la información
- Fabrica– elabora su lenguaje.
El proceso de evaluación requiere delimitar 3 puntos fundamentales
- El retraso habido en la adquisición del lenguaje del niño, en relación a su edad cronológica
- Realizar el diagnóstico diferencial, eliminando otras patologías que limitan la comunicación:
- Trastorno del espectro autista TEA. (*ver cuadro )
- Pérdida auditiva
- Déficit de atención con hiperactividad
- Retraso mental
- Delimitar el diagnóstico lingüístico. Retraso o disfasia. A pesar de las actuales revisiones diagnósticas es importante distinguir estos dos términos ya que la evolución y pronóstico son radicalmente distintos.



