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MANÍAS, RITUALES Y OBSESIONES: ¿COSAS DE NIÑOS?

El trastorno obsesivo-compulsivo en la infancia: Tratar o no tratar, ésa es la cuestión.

Por la Dra. Orlanda Varela, Psiquiatra del Departamento Infantil de CINTECO

Es difícil escribir sobre temas de niños. La precaución de no alarmar inútilmente a los padres y la de evitar a toda costa que niños con problemas leves entren en el entorno clínico, sean etiquetados y adquieran el rol de enfermos me acompaña a cada línea.

Sin embargo, me motiva una realidad: hay niños que viven su día a día con el sufrimiento y las dificultades causados por un trastorno poco conocido y que como media tarda al menos dos años en ser detectado y tratado. Es el Trastorno Obsesivo- Compulsivo (conocido por las siglas TOC).

Uno de los motivos principales por el que este problema no se detecta a tiempo es que TODOS HEMOS TENIDO ALGÚN SÍNTOMA OBSESIVO DURANTE LA INFANCIA: caminar sin pisar las líneas entre las baldosas, realizar un ritual más o menos complejo para poder dormirnos, pequeñas supersticiones para los exámenes o los partidos de deportes, coleccionar cosas más o menos inútiles, necesitar el pupitre ordenado de una forma determinada antes de empezar a estudiar, ser muy escrupuloso…

Sí, la necesidad de controlar el entorno y a nosotros mismos en nuestra interacción con él es una parte importante del desarrollo madurativo normal de nuestra infancia y adolescencia.

¿Cómo distinguir la obsesividad normal del trastorno (TOC)?

Pues, como casi siempre, es una cuestión de grado.

Se tiene en cuenta tanto el malestar que causa al niño como lo que llega a interferir en su vida cotidiana. En la mayoría de los casos tareas como el aseo personal, los deberes, vestirse, conciliar el sueño, se ven francamente alteradas. En el pasado se consideraba que si el niño invertía más de una hora al día en rituales, compulsiones, comprobaciones o manías de cualquier tipo, había una alta posibilidad de que sufriese un TOC.

¿Cuáles son los síntomas del Trastorno Obsesivo-Compulsivo?

Como el propio nombre indica, los síntomas principales son las obsesiones y las compulsiones.

El diagnóstico “oficial” se hace con los criterios internacionales de la clasificación de enfermedades DSM-IV TR. Y son los que siguen:

  1. Se cumple para las obsesiones y las compulsiones:

    Las obsesiones se definen por todas las siguientes características:

    1. pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan en algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados y causan ansiedad o malestar significativos
    2. los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real
    3. la persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos
    4. la persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son el producto de su mente (y no vienen impuestos como en la inserción del pensamiento)

    Las compulsiones se definen por:

    1. comportamientos (p. ej., lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobaciones) o actos mentales (p. ej., rezar, contar o repetir palabras en silencio) de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente
    2. el objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención o reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento o situación negativos; sin embargo, estos comportamientos u operaciones mentales o bien no están conectados de forma realista con aquello que pretenden neutralizar o prevenir o bien resultan claramente excesivos
  2. En algún momento del curso del trastorno la persona ha reconocido que estas obsesiones o compulsiones resultan excesivas o irracionales.
    Nota: Este punto no es aplicable en los niños.
  3. Las obsesiones o compulsiones provocan un malestar clínico significativo, representan una pérdida de tiempo (suponen más de 1 hora al día) o interfieren marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales (o académicas) o su vida social.
  4. Si hay otro trastorno, el contenido de las obsesiones o compulsiones no se limita a él (p. ej., preocupaciones por la comida en un trastorno alimentario, preocupación por las drogas en un trastorno por consumo de sustancias, preocupación por estar padeciendo una grave enfermedad en la hipocondría…).
  5. El trastorno no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o de una enfermedad médica.

El trastorno, ¿tiene manifestaciones especiales o distintas en la infancia?

Sí, aunque no tan distintas.

  • Los temas obsesivos de la infancia tienen que ver con las preocupaciones de esa etapa: la muerte de los padres, los robos o agresiones, los contagios, el sexo como algo prohibido y a veces pensamientos de tipo religioso.
  • Los niños más que los mayores a veces no se dan cuenta de que estas preocupaciones no son racionales y no son capaces de criticarlas, las creen totalmente (p. ej. que alguien puede entrar a robar por la ventana en un décimo piso).
  • Con mucha frecuencia, pedirán a los padres que participen de sus compulsiones o rituales para alejar así el temor. Por ejemplo, que si mamá les da un beso en una mejilla, tiene que dárselo a continuación en la otra “para que no pase nada malo, por la manía de la simetría”.
  • Las compulsiones en los niños no siempre se corresponden con una obsesión “racional”. A veces no hay una justificación subjetiva, sino que el niño debe llevar a cabo el comportamiento un número determinado de veces o con cierta simetría (por ejemplo, debe entrar en la habitación con la pierna derecha y volver a entrar con la izquierda) sólo porque “se siente mejor” o “porque no se queda bien si no lo hace”.
  • En la infancia la aparición de tics nerviosos asociados es más frecuente que en la edad adulta.

¿Cuándo preocuparse por la posibilidad de que nuestro hijo sufra un TOC? ¿Hay pistas para detectarlo?

Algunos comportamientos que pueden indicar la existencia de un TOC son:

  • Pasar demasiado tiempo haciendo los deberes por un excesivo perfeccionismo: necesidad de repetir un ejercicio entero por un error sin importancia, tendencia a arrancar y repetir hojas completas del cuaderno, borrar continuamente, repasar con el lápiz o el boli letras o palabras…
  • Tener una preocupación excesiva con los gérmenes o la limpieza: incapacidad para ir al aseo en ningún lugar público, tener kilos de colada porque el niño no quiere ponerse la ropa dos veces o usar la toalla una segunda vez, gastar demasiado papel higiénico para limpiarse compulsivamente…
  • Necesitar rituales larguísimos y complicados a la hora de irse a la cama: el pis (incluso necesitando ir de nuevo si se levanta para cualquier cosa), el agua, el beso a mamá y papá, los muñecos en una posición exacta, las mantas… Con frecuencia cualquier “fallo” hace necesario volver a empezar desde el principio otra vez.
  • Necesidad excesiva de ser tranquilizado, comprobando varias veces que todo está bien, demandando continuamente a papá y mamá que repitan determinadas frases tranquilizadoras o respondan a preguntas sobre miedos.

¿Cuándo se debe tratar?

Los síntomas obsesivos aislados o leves, que no causan malestar ni interfieren con las rutinas cotidianas NO NECESITAN TRATAMIENTO.

El malestar en los niños se manifiesta a veces en la forma de vergüenza y de temor a estar volviéndose loco.

Cuando las compulsiones son motoras y el niño se siente obligado a hacer cosas que a los demás les resultan extrañas como “hacer movimientos de gimnasia”, tocarse una mano y la otra un número concreto de veces… para ahuyentar algún temor… los niños son conscientes de que parecen “raros” y pueden llegar a evitar las situaciones sociales sintiéndose cada vez más aislados.

Es muy frecuente que el problema afecte al rendimiento escolar e incluso que se confunda a veces con un problema de atención porque las compulsiones se confundan con actos impulsivos y los comportamientos motores se interpreten como dificultad para estar quietos.

El niño parece “en su mundo” porque su mente está ocupada con las obsesiones y le cuesta mucho concentrarse.

¿Cómo se trata? ¿Cuál es el tratamiento ideal?

En los casos más leves, en los que el malestar del niño no sea muy intenso y la interferencia con las actividades cotidianas sea leve o limitada a funciones no tan básicas, la primera opción debe ser la PSICOTERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL que ayudará al niño a aprender a evitar las compulsiones y rituales sin sufrir tanta ansiedad.

Las técnicas más útiles son las de exposición con prevención de respuesta, reversión del hábito y el entrenamiento en el manejo de la ansiedad.

En aquellos casos en que el malestar sea intenso y esté limitando mucho la vida del niño (problemas serios de insomnio, afectación de la vida social, dificultades graves para el aseo o la alimentación, problemas de concentración…), el tratamiento debe ser COMBINADO: psicoterapia y medicación.

La medicación aprobada en el TOC infantil son los ISRS un tipo de fármacos no adictivos ni sedativos que se usan en el control de la ansiedad. Lo ideal es que este tipo de tratamiento lo indique y supervise un psiquiatra con experiencia en el área infantil.

En CINTECO psiquiatras y psicólogos trabajamos desde hace décadas en la atención a niños que se enfrentan con las dificultades de un trastorno obsesivo-compulsivo. El trabajo en equipo permite coordinar esfuerzos y reducir así tanto la medicación (en los casos en los que es necesaria) como la duración de la terapia, al optimizar resultados.

Orlanda VarelaOrlanda es licenciada en medicina y Cirugía por la UAM, además de Doctora cum laude en Psiquiatría por la UCM. Forma parte del departamento de Psiquiatría para Adultos, Niños y Adolescentes.

42 comentarios ↓

#1 Elena Gonzales Robles el día 08/09/10 a las 17:41

Todos muy actuales e interesantes. Gracias.

#2 Rodrigo Vals el día 15/09/10 a las 13:33

A partir de qué edad se puede tratar este problema?

#3 Orlanda Varela el día 01/10/10 a las 12:57

En la decisión de tratar o no los síntomas obsesivos de los niños, la edad no suele ser un criterio crucial. El parámetro más importante es cuánto interfiere en sus vidas y cuánto sufrimiento les causa.
En general, es cierto que el problema se suele acentuar entre los 6 y los 14 años, por eso con frecuencia es a esta edad cuando los papás notan que algo no va bien y consultan. También es la edad en la que la maduración del niño “permite” que desarrolle una mayor ambición de control sobre el entorno y por este motivo es menos frecuente que niños más pequeños tengan síntomas de este tipo. Es esta misma capacidad de establecer relaciones de causa-efecto y anticipar los resultados de sus actos lo que posibilita que el niño se beneficie de la psicoterapia y aprenda a controlar su obsesividad.
El tratamiento farmacológico se puede prescribir en niños muy pequeños si es necesario y generalmente disminuye de forma notable los niveles de ansiedad y las compulsiones con muy pocos riesgos.

#4 vane el día 19/10/10 a las 6:44

me parecio muy interesante el tema, y planteado de manera muy clara. En realidad este tema me tiene muy intrigada, ya que tengo un hijo de 4 anos cumplidos y presenta varias caracteristicas de las que se mencionan. Desde pequeno a los 7-8 meses comence a notar ciertas conductas extranas a la hora de comer, y organizar los cereales en su charola, asi como a los 2 anos se levantaba en la madrugada a ordenar sus juguetes y siempre de la misma forma. A la hora de comer, su caracter y muchas situaciones que me ponen entre duda si mi hijo presenta el trastorno o que.

#5 Patricia Valdaliso el día 23/11/10 a las 10:26

Mi hija de 5 años, presenta manías recurrentes: apretar muchísimo la coleta hasta dañarse, limpiar sus gafas permanentemente, subirlas y bajaralas continuamente. Si se la reprende y se le ordena que pare, se pone como una loca, gritando y muy nerviosa. ¿Corresponden estos síntomas con el TOC? Gracias

#6 Isabel Carrasco el día 02/12/10 a las 13:11

Aunque parecen “conductas compulsivas” sería necesario evaluar con mayor profundidad el problema como: saber en qué situaciones se producen, que es lo que hacéis los padres, etc. Es todavía una niña muy pequeña para diagnosticar un TOC. No obstante, si dichas conductas no desaparecen te aconsejo que acudas a un psicólogo cognitivo conductual para que os oriente que hacer.
Un cordial saludo
Isabel Carrasco

#7 marisol espiñogarcia el día 06/02/11 a las 8:39

el toc aún és un GRAN DESCONOCIDO para la psiquiatria actual,deberia haber más interese y recursos disponibles para la pesquisa.

#8 Lucy Espinoza el día 11/02/11 a las 23:00

Hola soy madre de un niño de seis años y desde hace un año juega con papeles de todo tipo los rasga y hace juego con ellos y si le reprimo se enoja mucho es eso una mania

#9 Orlanda Varela el día 26/02/11 a las 21:13

Lo que me describes NO parece una manía. Las manías suelen ser conductas que el niño realiza para quedarse tranquilo, tienen en el fondo un objetivo como por ejemplo evitar la sensación de suciedad lavándose repetidamente las manos o las vivencias de contaminación limpiando los cubiertos con la servilleta antes de comer o el miedo a que a papá y mamá les pase algo repitiendo una oración mientras da dos vueltas sobre sí mismo. Sin embargo en el caso de tu niño parece que se trata de un juego que produce un placer en sí mismo por compulsivo que éste sea. No es mucha la información, pero me atrevería a decirte que lo que describes es un juego repetitivo y mecánico en el que no hay una historia detrás ni personajes. Este tipo de juego se relaciona más con otras patologías que con el Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Es importante que consultes con un psicólogo infantil porque asociadas al juego repetitivo podrían aparecer otras dificultades como problemas relacionales, rigidez… que con ayuda podrán evolucionar mejor.
Recibe un saludo afectuoso,
Dra Orlanda Varela

#10 Yoli el día 24/04/11 a las 21:38

Hola! tengo un niño de 3 años casi 4 que está obsecionado con los paraguas, es un objeto que le llama mucho la atención, cuando ve uno lo señala y dice que hay comprar paraguas, a pesar de que sabe que ya tiene en casa. Estando en casa pide que le de su paraguas para jugar y si no queremos se molesta mucho, suele incluso decir que va a llover y que necesita su paraguas, no es que lo haga todos los dias o a todas horas pero cuando le da por ahí le dura varias horas hasta que finalmente deja de ir con el paraguas de un lado a otro y lo deja tirado en algun sitio. Yo lo encuentro muy extraño ¿es esto una obseción o algo que se pasará con el tiempo? Estaré pendiente de su respuesta y desde ya se lo agradezco.

#11 Orlanda Varela el día 03/05/11 a las 11:18

Si se trata de un síntoma aislado probablemente sí, sea una manía que pueda estar relacionada con el comienzo de un trastorno obsesivo-compulsivo. En ese caso lo mejor es no darle importancia, por supuesto, no reforzarlo comprando más y más paraguas pero ni tampoco reñirle cada vez que pide uno para jugar. Tratar de limitar el tiempo que pasa con él distrayéndole con otro juego más entretenido y no tener paraguas contínuamente a la vista para no estimular la “obsesión”.
La “manías” van y vienen y a veces aparecen tras una etapa de estrés (un cambio de casa o de colegio) y desaparecen solas. De momento os recomendaría observarlo y según como evolucione será necesario o no consultar con un profesional.
Sin embargo, en niños tan pequeños, es importante descartar otras posibilidades puesto que algunos trastornos del desarrollo infantil también debutan con “manías” que siempre aparecen con otro tipo de síntomas como los que siguen:
-retardo o alteraciones en el desarrollo del lenguaje
-dificultades con la psicomotricidad como caminar de puntillas, coordinar mal pies y manos…
-alteraciones en el procesamiento de la información que se recibe a través de los sentidos: ser incapaz de tocar determinadas texturas, no soportar la sensación de montarse en un columpio o pasarlo mal con el ruido.
En el caso de que aparezca alguno de estos síntomas asociado es conveniente avisar al pediatra y que éste nos derive al servicio de salud mental infantil de zona o acudir a algún centro privado en el que dispongan de un equipo multidisciplinar de profesionales con experiencia en el ámbito infantil (logopeda, psicólogo y psiquiatra idealmente).
No es para asustarse pero cuanto antes consigamos ayuda para estimular las áreas que están retrasadas, mejor.

#12 helena el día 25/05/11 a las 14:29

mi hijo de 4 años, se preocupa por su limpieza en forma de ideas obsesivas, pregunta muchas veces si esta limpio esto o lo otro y si no le quiero contestar hace una rabieta, por otro lado muestra caracteristicas de rigidez en su personalidad, si algo no sale a su gusto comienza a insultar y a pegar, ya he intentado de todas formas controlarlo y no se a quien recurrir por ayuda. que me recomienda?

#13 Orlanda Varela el día 26/05/11 a las 16:11

Por lo que describes, es muy probable que el niño esté sufriendo a causa de un trastorno obsesivo compulsivo. Es muy frecuente que los pequeños con este problema quieran reclutar a sus papás para las compulsiones y los rituales porque hacerlo les tranquiliza más. Muchos padres se ven obligados a responder varias veces a la misma pregunta, a limpiar o evitar que se ensucien… Sin embargo, lo ideal sería no caer en esta participación en las manías puesto que cuanto más se reiteren más se activa el trastorno.

Es difícil decirle a un niño tan pequeño que no le vamos a ayudar a calmarse (puesto que ése es el objetivo último que él tiene, “quedarse tranquilo”), pero sí podemos hacer maniobras para distraerlo o incluso ignorarlo cuando insiste demasiado y seguir haciendo nuestra cosas.

Por supuesto, la ayuda que sería más útil es la de un psicólogo infantil o un psiquiatra infantil puesto que son profesionales especializados en la atención de este tipo de dificultades en los niños.

#14 albertarojas el día 01/07/11 a las 3:44

hola su pagina me parece muy interesante y agradesco su informacion tan valiosa. quisiera hacerle una pregunta, un pequeño del colegi 6-7 años no le gusta hablar en el salon pero si habla, es inteligente, pero presenta movimientos muy similar a los rituales por ejemplo, sacude su vaso 2 o 3 veces antes de tomarse lo que tiene, si se le quedan viendo se enoja, cuando esta sentado y se le habla, se rosa 3 veces en el asiento antes de pararse mientras murmura entre dientes, de repente parece ido, no le gusta tragarse la saliva tiene que escupirla en un papel o en su ropa, casi no socializa y refiere que no le gusta que lo vean que habla, estas conductas tambien las presenta en casa a esepciòn de que alla si juega con otros niños ¿por favor podria orientarme sobre lo que le pasa a este pequeño? de antemano gracias.

#15 Orlanda Varela el día 02/07/11 a las 16:08

La descripción que hace del comportamiento de este niño podría encajar con las compulsiones y manías de un niño aquejado de trastorno obsesivo compulsivo. A estas edades los niños ya son conscientes de que las conductas que se ven obligados a llevar a cabo no son normales y llaman la atención de los demás. En esta etapa, el problema comienza a tener repercusiones en la esfera social y por consiguiente en la autoestima, causando al niño intensos sentimientos de vergüenza. Saben que las compulsiones perjudican la imagen que otros tienen de ellos pero no pueden evitar hacerlas, porque necesitan obtener el alivio que éstas les reportan.

En ocasiones, las compulsiones van acompañadas de tics nerviosos (podría ser el caso, aunque necesitaría más información para confirmarlo) y de coprolalia (la necesidad de murmurar palabras malsonantes para liberar tensión), estos casos se llaman Guilles de la Tourette y combinan el TOC con los tics motores y verbales.

Es importante que el niño con tics tenga oportunidad de salir a “liberar” o “vaciar” los tics fuera del aula para que no acumule la tensión de reprimirlos y pueda evitar el impacto que inevitablemente causa en su relación con los otros.

Convendría comentar el problema con el pediatra y que este profesional valore la posibilidad de derivar al niño a un servicio de salud mental. El tratamiento mejora mucho la ansiedad y por tanto los rituales y manías así como su repercusión en la vida relacional del pequeño.

#16 Eugenia el día 15/09/11 a las 21:45

Buenas tardes,tengo una hija de 4 años recien cumplidos y he sido madre de nuevo hace 5 meses. La niña quiere mucho a su hermano y no muestra ningún tipo de celos hacia él, pero lleva unas semanas con una ¿manía? que no sé como atajar, tampoco sé si es bueno reprenderla, o dejarla o qué hacer, necesito ayuda, porque me pone muy nerviosa cada vez que lo hace, consiste en ponerse las manos en la comisura de los labios y quitarse la saliva (inexistente), lo hace continuamente, cuando le preguntamos el porqué de ese comportamiento, nos responde que se le cae la baba.Lo hace en el parque, en el colegio, a solas, con los amigos…en ocasiones la regaño y lo que hace es sorber ese exceso de saliba, pero al rato comienza de nuevo, a veces se pasa la mano entera por la boca. Nunca lo había hecho y estamos preocupados, ya no sólo porque acaba con la boca negra de tanto hacerlo, por los gérmenes que pueda contraer, ya que toca todo y luego a la boca, sino porque sea algo que no pueda controlar y se haga un hábito.
Muchas gracias!!!

#17 Orlanda Varela el día 26/09/11 a las 15:18

Estimada mamá:
Lo que describe parece más un “tic” que una manía. El hecho de que la niña tenga ahora una hermanita que está en edad de “babarse” mucho podría darnos una pista sobre el origen del mismo. Los celos no siempre son emociones conscientes y por lo que dices tu hija no tenía antes este problema.
¿Qué hacer?. Mi recomendación es muy parecida a la que doy a los papás de los niños que se chupan el dedo. Los tics de este tipo tienen una función “tranquilizadora” así que no conviene estar todo el día diciéndole que deje de hacerlo puesto que ella no es consciente de este automatismo y al rato se el olvida y vuelve a hacerlo. En general cuando le decimos enfadados que no lo haga, la ponemos más nerviosa y se contiene un lapsus de tiempo pero después lo retoma con más necesidad de calmarse porque está más nerviosa.
Cuanto menos atención le prestemos al gesto mejor. El objetivo es que la niña esté más tranquila en general y en particular encontrar otras cosas que la tranquilicen cuando está nerviosa.
Para tu tranquilidad decirte que los niños que se chupan el dedo lo hacen siempre después de haber tocado la arena del parque, la rueda del carrito… y no es nada frecuente que adquieran infecciones bucales. Puedes hacer el gesto de retirarle la manita de la boca cuando la veas y tratar de distraerla con alguna actividad tranquila y que mantenga sus manos ocupadas (a veces ayuda ofrecerle su mantita preferida o un osito de compañía o incluso tocarle el pelo para que se relaje…). Observa qué puede estar poniéndola nerviosa y ayúdale con eso.
No parece preocupante. Normalmente estos tics se pasan solos con el tiempo, pero si persistiese más allá de unos meses, consulta con un psicólogo infantil. Un experto puede analizar el caso más de cerca y asesoraros para encontrarle solución.

#18 Raquel el día 03/10/11 a las 22:49

Hola mi caso es el siguiente :tengo un hijo de 11 años que desde el año pasado todo lo que tenga que ver con el colegio le altera hast atal punto que desde que entra en casa la mochila tiene un lugar ,se ducha y no puede haber nada alrrededor asociado al cole…se que no tiene ningún problema social con nadie en el centro…es un cole de educación libre y mi hijo lleva en el 4 años..yo personalmente estoy pasando una etapa de mucha angustia y me altero mucho con estas reacciones,pensaba en un principio que eran para llamar mi atención y que simplemente era pura vagueza de enfrentarse a las tareas y así crear un conflicto conmigo y salirse con la suya..pero estoy viendo que cada vez se suma una mania más…la ropa del cole no se la pone en los dias festivos,si hacemos un trayecto un sábado que sea el mismo que para ir al cole…se pone de los nervios,no le gusta quedar con sus compañeros fuera del cole y se que se lleva fenomenal…en fin que quisiera saber si esto forma parte de su preadolescencia ,si es un pulso conmigo o que…yo no puedo más …en la seguridad social me han dado hora el 5 de diciembre y quisiera tener algún dato antes…no estoy muy solvente en estos momentos soy madre soltera y ahora mismo sin trabajo…muchas gracias si podeis ayudarme con algún comentario…

#19 Orlanda Varela el día 04/10/11 a las 12:15

Querida Raquel,
Primero felicitarte por la descripción tan detallada que haces del problema de tu hijo, me has facilitado mucho la tarea de intentar llegar a una hipótesis de qué le puede estar pasando.
Efectivamente, parece un fenómeno obsesivo y no el resultado de su pereza ni de un pulso contigo. Todas las manías y rituales que el niño ha ido sumando apuntan en la misma dirección.
Si habéis descartado razonablemente que haya sufrido una experiencia traumática en el cole (y parece que sí lo habéis hecho), lo más probable es que una fase de estrés le haya disparado la obsesividad. En el TOC no suele haber una lógica que sea comprensible para los demás, eso hace más difícil que ayudemos a nuestros hijos porque no entendemos bien qué les pasa, no pueden explicarnos los motivos de su comportamiento porque ellos mismos no saben muy bien por qué de repente les ha dado por no poder soportar determinada idea o sonido, o estímulo… pero el hecho es que no lo soportan.
Por lo que cuentas, el problema está afectando mucho a vuestra vida familiar y seguramente dificulta notablemente realizar tareas escolares en casa por lo que has hecho muy bien pidiendo una valoración especializada.
Mientras llega el momento de la cita, sólo puedes intentar estar más tranquila tú. No colaborar activamente en las manías pero tampoco irritarte o intentar controlar que él las haga (mientras el niño no tenga ayuda para manejar la ansiedad de otro modo, son su única vía para liberar tensión). También poner un límite al terreno que la obsesión va comiendo, por ejemplo, los deberes hay que hacerlos y además hacerlos en un tiempo razonable, sin eternizarse ni perder los nervios, si necesita ducharse o cambiarse de ropa vale pero la obligación es la obligación.
Probablemente una medida ayudaría y que te propondrán en la seguridad social es reducir la ansiedad física del niño para que pueda enfrentarse mejor a las situaciones que le generan ansiedad mientras no se le enseñan estrategias para hacerlo mediante otras técnicas. No te cierres completamente a la posibilidad de medicarlo durante un periodo de tiempo razonable (3 a 6 meses) mientras se trate de medicaciones no adictivas ni sedativas.
Paciencia, juntos, superaréis el problema. De momento no luchen contra él sola. Ayúdale a calmarse y acepta el hecho de que no se trata de razonar, que no puedes conseguir convencerlo de que no tenga ansiedad.
Un saludo cordial,
Dra Orlanda Varela

#20 rossy el día 17/10/11 a las 13:26

Hola soy madre de un niño de 10 años tiene una obsesion por ser identico a( x)pèrsona su fisico yo le digo que no puede ser al menos que quiera cortarse el cabello o vestirse pero no lo fisico porque son persona distintas no se si mi hijo sufre de TOC

#21 Orlanda Varela el día 18/10/11 a las 12:17

Estimada mamá,
En principio lo que describes no encaja del todo con un trastorno obsesivo-compulsivo. Lo que comúnmente llamamos “una obsesión” es una idea persistente en el tiempo y en la que una persona pone un interés y energía que puede parecer “exagerado” o que se sale de lo normal, sin embargo el tipo de obsesiones que aparecen en el TOC infantil son al mismo tiempo más sencillas y más complejas que el problema de tu niño.
Más sencillas porque suelen ser obsesiones que afectan a pequeños aspectos de la vida cotidiana: la comida, la ropa, la higiene personal, el contagio… Y más complejas porque tienen una causa muy biológica y genética y generalmente aparecen acompañadas de otro tipo de síntomas como manías, rituales, tics…
Es posible que tu hijo esté pasando por una fase de idolatría infantil que, bien por su personalidad o por necesidades emocionales que estén relacionadas con la autoestima, los vínculos con las personas de autoridad del mismo sexo… ha arraigado más en este período de su vida. Mi recomendación es que no refuerces su conducta, que le transmitas de muchas maneras las cosas que te gustan de él y le diferencian de la persona a la que admira patológicamente.
Al mismo tiempo, trata de no reaccionar con irritación o desaprobación a sus conductas de emulación porque esa reacción, por paradójico que parezca, puede aumentar su deseo de continuar con este comportamiento. Tu reacción negativa podría estar influyendo en su necesidad de reforzar la identidad de la que quieres que se aparte, especialmente si está en esa fase preadolescente en la que necesita hacer cosas que sus padres desaprueben y por esa vía autoafirmarse.
Si el problema se te va de las manos, no dudes en consultar con un psicólogo especialista en niños y adolescentes, él sabrá ofrecerte pautas concretas y encontrar otras maneras de que el niño consiga autoestima y construya una identidad propia satisfactoria para él, sin tener que “copiar” a nadie.

#22 CARLOS el día 20/10/11 a las 14:28

hola queria comentarte , para ver si me pueden orientar, mi sobrino lleva ya una temporada que las cosas las tiene que hacer tres veces o alguna simplemente mas de una, puede ser por nervios, si necesitaras mas datos , me lo dices, un saludo de antemano

#23 Orlanda Varela el día 21/10/11 a las 12:18

Estimado Carlos,
Harían falta muchos más datos para darte unas pautas más específicas, como la edad tu sobrino, su funcionamiento en las distintas áreas (cole, amistades, familia…) o si existen otros comportamientos propios del trastorno obsesivo-compulsivo como manías con la limpieza o el orden… Sin embargo, lo que describes de que necesita repetir una misma acción varias veces es muy típico del problema del que estamos hablando. A veces detrás de esta necesidad hay un temor a que si no las repite x veces (siempre el mismo número) algo malo a pasar (al niño o a sus papás) y es este temor y el pensamiento mágico de que las repeticiones van a protegerle lo que lleva al menor a la repetición. Sin embargo, en otros casos el niño lo explica como “si no lo hago tres veces, no me quedo bien” y las repeticiones tienen el efecto de un tic, sirven para liberar al niño de tensión.
En todo caso, este tipo de “manías” pueden aparecen entre los 7 y los 12 años como resultado de una etapa del desarrollo relativamente normal y desaparecer solas o incluso ser el resultado de una época de más estrés y se superan.
Si no ceden con el tiempo (un mes es un periodo razonable), se acompañan de otros síntomas de ansiedad (tics nerviosos, irritabilidad…), o interfieren con el funcionamiento del niño (a veces las repeticiones se vuelven tan frecuentes que pierden muchísimo tiempo con ellas y no pueden ser eficaces en las tareas) no dudéis en consultar con un profesional (psicólogo o psiquiatra infantil).
Un saludo cordial,
Dra Orlanda Varela

#24 vanessa el día 28/10/11 a las 23:15

Hola, buscando informacion sobre mi hijo, encontre esta pagina y me ha parecido de gran qyuda para mi, tengo un hijo de 6 años y el desde hace 3 años mas o menos hace un juego con sus manos es como si sus manos fueran dos personajes peleando o algo asi, pero no las hace hablar solo emite sonidos, lo hace todos los dias al menos unas 3 veces al dia, y en el colegio le esta afectando mucho, ya que no logra concentrase y no termina sus trabajos, pues en clases tambien hace este juego. En el resto de sus actividades y vida diaria actua absolutamente normal, estoy muy preocupada por el , espero me pueda dar alguna opinion, les agradezco desde ya.

#25 Orlanda Varela el día 01/11/11 a las 11:23

Estimada mamá,
Lo que describes es un “juego” mecánico y repetitivo con elementos de la propia anatomía que suscitan un interés extraordinario en un niño de esa edad y que probablemente tenga un efecto modulador de la ansiedad en tu hijo (lo ayude a calmarse por la vía de desconectar de lo que sucede en el entorno cuando algo le frustra o le causa nerviosismo). Este tipo de síntoma no es tan específico del trastorno obsesivo, por lo que habría que estudiar el caso en busca de síntomas (por leves que fuesen) de otro tipo de problemas.
Sería interesante averiguar si tu niño tiene hiper o hiposensibilidad a estímulos como el dolor, el ruido, las sensaciones de movimiento (columpiarse, las alturas…), los olores, las texturas… También es importante estudiar el juego, como muy bien describes tú misma, es fundamental que a esta edad haya personajes, diálogo, fantasía… (se llama juego representacional o de rol).
Las habilidades sociales también son muy indicativas de este otro tipo de problemas en los que el desarrollo madurativo es disarmónico, con buenas capacidades intelectuales pero dificultades para la comprensión de situaciones sociales, para la empatía…
Es difícil hacer una hipótesis diagnóstica con tan pocos datos pero si el síntoma está causando problemas a tu hijo, lo mejor es consultar y no quedarse con la sensación de que algo va mal y no estamos haciendo nada para solucionarlo.
Sin duda, te recomendaría que acudieses a un profesional (psicólogo o psiquiatra con experiencia en el área infantil).
Un saludo cordial,
Dra Orlanda Varela

#26 Lola el día 22/11/11 a las 0:05

Estimada Dra.:

Me gustaría que me ayudase a solucionar la obsesión que tiene un alumno de 6 años con los ventiladores. Los dibuja, los busca por el centro, habla continuamente de ellos, y, cuando los ve, se los muestra a quienes están con él de forma ansiosa, aunque no parecen provocarle miedo. Se trata de un alumno con algún retraso madurativo y leves necesidades específcas de apoyo educativo, especialmente en el aspecto de la motricidad fina y gruesa. Sin embargo, ha sido capaz de aprender a leer. En escritura tiene mayor dificultad. Está siendo atendido en el aula de apoyo reforzándole los aspectos que le he comentado que tiene deficitarios. ¿Cómo podríamos ayudarle los profesionales que lo atendemos a superar esta manía? Hemos intentado no darle importancia y no hacerle demasiado caso cuando surge el tema, o hemos intentado distraerlo con otras conductas en ese momento, pero no conseguimos que lo deje. Ya lleva varios años así. Gracias por su estimada ayuda.

#27 Orlanda Varela el día 22/11/11 a las 9:39

Estimado profesor, por lo que me describe, su estudiante podría sufrir un trastorno del espectro autista de carácter leve. Estos niños pueden tener un interés obsesivo por determinados objetos: ventiladores, trenes, aspiradoras, paraguas… que en general tienen una mecánica atractiva y previsible y verlos funcionar les produce mucha satisfacción y les calma.
No es sencillo revertir este tipo de interés ni sustituirlo porque son niños con alguna dificultad para comprender el mundo de las emociones y para relacionarse. No se trata de una conducta para llamar la atención y muchas veces ni siquiera se necesita compartir el interés, por eso la extinción (no hacerle caso cuando muestra su deseo o ignorar las conductas relacionadas) no suele funcionar. Tanto es así, que en ocasiones ha sido necesario retirar del centro los ventiladores u otros elementos porque su sola presencia distraía tanto al alumno que no podía concentrarse en las clases.
A veces es preferible utilizar los ventiladores como un incentivo: “si terminas el ejercicio, cuando acabe la clase vamos a ver el ventilador un momento” o incluso instaurarlo como una rutina para que el niño no esté impaciente, ir a ver el ventilador justo antes del recreo todos los días, de modo que el niño sepa que no es la hora hasta el descanso y cuándo va a poder ir y se reduzca su ansiedad por ver el ventilador.
Si no puedes con tu enemigo, únete a él.
Estos niños suelen tener capacidades especiales en áreas muy concretas y nunca sabemos qué interés puede terminar siendo su fuerte en la vida.

#28 julia el día 22/11/11 a las 15:10

Hola¡ tengo una niña de 6 años con varias manias , estoy desesperada nose que hacer con ella, dice que le molestan las bragitas las lleva practicamente bajadas, tambien le molestan los pantalones es una odisea cada vez que la obligo a ponerse unos,dice constantemente que le molestan y va estirandose de las bragas y el pantalon todo el rato, los calcetines se los estira hasta dejarse los dedos escogidos, su cama tiene que estar siempre areglada sin ninguan arruga ni nada encima, sino es asi no para de decirme que le arregle la cama,tiene mi niña un trastorno o estas manias son pasajeras, muchas gracias

#29 Orlanda Varela el día 23/11/11 a las 10:41

Estimada mamá,
Describes un tipo de manías con la ropa que no siempre se corresponde con un trastorno de tipo obsesivo. Si nos fijamos bien, esta manía no responde a la necesidad de evitar que pase algo malo (contagiarse, que me salga mal el examen, que les pase algo a papá y mamá…) como muchas de las manías que definen el trastorno del que estamos hablando. Se trata más bien de evitar una sensación física desagradable no una idea que cause temor o preocupación.
Tendríamos que averiguar si hay otras sensaciones físicas que le resultan desagradables como el tacto de algunas cosas (arena, hierba…) o la textura de algunas comidas o algunos olores a los que sea hipersensible. Si existen signos de una sensibilidad especial (demasiado alta o muy baja), el problema podría ser un TRASTORNO DE INTEGRACIÓN SENSORIAL. En este caso el profesional más apropiado para ayudarle a tolerar mejor las sensaciones físicas sería un terapeuta ocupación que tenga formación y experiencia en integración sensorial para que entrene a tu hija a integrar las distintas sensaciones y reduzca su hipersensibilidad a la sensación de que la ropa le aprieta.
Si las manías os están limitando mucho en el día a día merecería la pena consultar porque este tipo de tratamientos son sencillos, no implican medicación y con sencillas pautas para casa se obtienen buenos resultados.

#30 Fabiola el día 25/11/11 a las 12:59

Tengo un hermano que sufre de TOC, se le diagnostico hace poco mas de 1 año, el problema que hace un año yo me vine a vivir con mis 2 bebes a casa de mis padres, segun mi madre uno de mis hijos también lo sufre, el apenas tiene 2 años y 8 meses, porque concluyen eso? porque ultimamente se ha vuelto desobediente y se obseciona con sacar las cosas de su abuela, sin importar ordenes, y si le ordenas algo hace lo contrario, en el jardin me dicen que se porta muy bien, le gusta contar las cosas pero yo lo veo porque esta aprendiendose los numeros, y nombra todos los integrantes de la familia, por lo mismo,
Entonces yo discrepo con lo que dice mi madre, pero tambien me asusta que si de verdad lo tuviera, no acudir al medico a tiempo como paso con mi hermano. es posible detectar algo asi siendo tan pequeño? muchas gracias.

#31 Orlanda Varela el día 27/11/11 a las 10:42

Si bien es cierto que el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es uno de los trastornos psíquicos más hereditarios, la probabilidad de que un hijo tuyo sufra este problema si ninguno de vosotros dos (los papás) padecéis este trastorno muy pequeña. Si alguno de los padres tuvieseis el problema, la probabilidad de que lo heredase un hijo vuestro sería del 40% aproximadamente, pero al ser un tío el familiar afectado es mucho menor.
En todo caso, es comprensible la preocupación de la familia aunque es muy difícil saber con dos años y medio si un niño tiene un TOC. Os recomendaría que no os adelantéis, incluso si el niño tuviese algún rasgo obsesivo, no siempre implica problemas de importancia ni afecta al funcionamiento cotidiano. El TOC se puede padecer en grados tan leves que sea imposible para alguien que no sea profesional de la salud mental detectarlo o en formas bastante severas que afectan a la capacidad de las personas que lo padecen de trabajar, relacionarse… con normalidad.
Mientras no detectéis dificultades especiales para jugar, relacionarse con otros niños, comer, dormir y las cosas normales que hace un niño de dos años, no tiene mucho sentido preocuparse. Si en algún momento observaseis que el problema puede estar afectando a la vida diaria del niño, entonces sí sería importante consultar con un profesional.

#32 roxana el día 20/12/11 a las 14:24

Tengo un nino de 2 año siempre a la hora de comer se ensucia y pide que se le limpie cada vez que se ensucia por ejemplo en el desayuno alrededor de 3 a 4 veces asi que le doy papel higienico y el mismo se limpia la mano o el plato o al borde de su silla . es eso senales de TOC.

#33 Orlanda Varela el día 21/12/11 a las 11:47

Con dos años es un poco pronto para hablar de TOC. Lo que cuentas parece una conducta aprendida que evita al niño la incomodidad de verse sucio. Es muy probable que alguno de sus cuidadores sea muy cuidadoso con la suciedad y él haya relacionado ensuciarse con una sensación desagradable.
De momento y sin otras manías, yo no me preocuparía demasiado, simplemente estaría atento a la aparición de otros síntomas.
Respecto a la conducta a seguir, lo estás haciendo bien. No conviene participar de esta necesidad excesiva limpiando tú su ropita o sus cosas porque la demanda de limpieza aumentará, se trata de enseñarle a tolerar esa sensación cuando es apropiado, por ejemplo distrayéndolo con otra cosa o diciéndole “no pasa nada” o demorando el ritual de limpieza “cuando termines de comer, ya lo limpiamos todo, ahora no.
Igual que enseñamos a los niños a tolerar y aceptar otras emociones negativas como la frustación de un “no” necesitamos que aprendan a tolerar sensaciones desagradables de modo que poco a poco su reacción de desagrado vaya siendo cada vez menos intensa.
Un saludo cordial,
Dra Orlanda Varela

#34 Vanina el día 29/12/11 a las 4:26

Hola, tengo un hijo de 3 años y 5 meses y la verdad es que me tiene bastante preocupada porque creo que tiene un toc: Juega con autitos y los ordena uno al lado del otro y no permite que nadie se los cambie de lugar ni se los toque mientras juega porque se enoja, si le leemos un cuento antes de dormir sí o sí debemos guardarlo en su lugar porque si no le da un ataque, cada cosa debe estar en su lugar, no quiere hacer caca en el inodoro (sí pis) porque quiere seguir haciéndose encima como lo hacía cuando usaba pañales (controla esfínteres perfectamente), a veces va solo a lavarse las manos porque dice que las tiene pegoteadas. Luego de usar mangas largas en todo el invierno es una lucha ponerle manga corta, al igual que sandalias en vez de zapatillas. Antes yo pensaba que era un tema de caprichos pero me estoy dando cuenta que va más alla de ellos. Es un niño muy inteligente, sabe dibujar muy bien, habla perfecto aplicando palabras de manera correcta que no son comunes para su edad, te doy estos datos para que sepas más de él. La verdad es que estoy muy preocupada porque es muy chiquito para estas conductas y no sé cómo ayudarlo. Me angustia mucho. Además tenemos una beba de 4 meses y está muy celoso, y todas estas conductas se ven agravadas. Con sus pares, por ahora, se relaciona muy bien. Muchas gracias por tu respuesta.

#35 Orlanda Varela el día 09/01/12 a las 11:45

Estimada mamá,
Por lo que cuentas, las “manías” de tu niño no están tan relacionadas con el temor racional a que algo malo pase si no las realiza, sino más bien a la necesidad de llevarlas a cabo para quedarse tranquilo y a su dificultad para adaptarse a los cambios. Dada la edad que tiene es muy probable que se trate de un niño con altas capacidades intelectuales en algunas áreas y problemas para tolerar las situaciones nuevas y el desorden. Si en la familia no hay personas obsesivas, perfeccionistas, maniáticas o acumuladoras sería una pista más para pensar que no se trata de un trastorno obsesivo sino quizás de otro tipo de problema. A esta edad, nos daría muchas pistas para distinguirlos el juego. Un niño de tres años normalmente ya ha comenzado a desarrollar un juego representacional o de rol en el que los personajes hablan entre ellos, hay una historia o incluso objetos se usan como cosas que no son (un mando de la tele se convierte en una nave espacial…) si el juego es sobretodo mecánico y de ordenar en filas los juguetes es probable que nos encontremos ante un trastorno del desarrollo en el que algunas habilidades evolucionan con normalidad o incluso por encima de lo normal mientras otras están un poco retrasadas.
A este tipo de niños les puede ayudar mucho avisar de los cambios con antelación, por ejemplo, cuando se va alterar su rutina por algún plan diferente, el día anterior se le explica: mañana no vamos a ir a la piscina después del cole, vamos a ver a la abuela, cogeremos el coche y nos acercaremos a su casa. Allí podrás jugar con el perro de la abuela mientras yo charlo con ella… Si además ayudamos a la visualización de los planes, el niño estará más preparado para ellos. Por ejemplo, cuando vayamos a sacar la ropa de verano le diremos, el viernes empieza la primavera, así que vamos a sacar la ropa para el calor y todos iremos con manga corta, nos pondremos sandalias… Si le enseñamos un dibujo con un sol y un niño vestido de verano él comprenderá mejor el concepto de la estación y la necesidad de cambiar el vestuario.
Espero que mis consejos os resulten de utilidad.
Recordad que ante la duda y si las cosas no van como deberían, siempre merece la pena acudir a la consulta de un profesional.

#36 pilar el día 12/01/12 a las 14:21

Estoy bastante preocupada por mi hija de 10 años, la he estado observando y tiene muchas manías, una de ellas es que al salir de cualquier habitacion y antes de abrir la puerta mira a las paredes, otra veces cierra los ojos antes de abrirla. Me pide que le pase la pagina del libro o cuarderno. No se como tratarlo. Ella sabe que es una manía y me dice que le ayude a no hacerla. He optado por castigarla cuando lo hace, para que ella sea consciente y logre no volver a hacerlo. No se si hago bien o mal

#37 Orlanda Varela el día 19/01/12 a las 12:01

Querida mamá,
Los diez años son una época en que los síntomas obsesivos están especialmente activos, más adelante (unos años después) suelen irse suavizando y hasta en un 60 % de los casos desaparecen. Sin embargo, el grado en el que pueden interferir con las actividades cotidianas del niño durante esta etapa más activa es importante. Muchos niños tardan mucho en hacer cualquier tarea, tienen problemas para concentrarse y están agotados de la lucha interna que mantienen continuamente consigo mismos para no llevar a cabo las manías.
El castigo no suele ser útil porque en general despierta emociones negativas y más nerviosismo, lo que vuelve a activar las manías (que siempre aumentan con el estrés). Aunque consiga que el niño o niña durante un ratito se controle, no produce los efectos a largo plazo que buscamos sino que más bien puede agravar el problema.

Parece claro que tu hija sufre en este momento síntomas de un TOC y es consciente de ello. Lo mejor que puedes hacer por ella es llevarla a visitar a un psiquiatra infantil y que el especialista te aconseje sobre el mejor plan de tratamiento. En la mayor parte de los casos la mejoría es tan importante y la calidad de vidad del niñ@ y su familia mejora tan notablemente, que el comentario más frecuentes es “¿por qué no lo habremos hecho antes?”

Un saludo cordial,
Dra Orlanda Varela

#38 Yoli el día 19/01/12 a las 14:03

¡Hola, Doctora! Soy Yoli, la del mensaje 10. Solo queria darle las gracias por la gran labor que realiza en esta web (y en su vida profesional) Quiero que sepa que aunque quizás sienta a veces que intenta adivinar los sintomas y no puede tratarlos, el sólo hecho de charlar con las madres, orientarlas y dar información sobre posibles causas a los malestares de los niños, ya es una inmensa ayuda que todos y todas agradecemos mucho.
Sobre mi hijo comentarle que lo del paraguas fue algo pasajero y que en efecto iba aparejado a retrasos en el lenguaje y la motricidad fina, algo que también ya ha superado, no hay problemas sensoriales, ni le afectan colores, ruidos o texturas, no suele organizar nada ni ponerlo en fila, aunque sí presenta cierta dificultad para comprender determinadas situaciones sociales, ojo, no para socializar, sino entender ciertas normas o ciertos comportamientos que para otros es algo “natural” que no precisa ser explicado. Es un niño muy inteligente y muy curioso, lo que contrasta con su especial “inocencia” en otros aspectos. No entiende que haya niños que peguen y que sean agresivos, no entiende el rechazo, cree que por el mero hecho de él invitar a jugar ya todos querrán jugar con él, comparte sus juguetes y todo lo que le pidan, es de sos niños de los que uno suele decir “No tiene maldad” Todo suena muy bonito, pero existen determinados instintos o determinados conocimientos sociales innatos que cuando no se tienen deben ser observados por si pueden indicar algo más.
Por su corta edad es muy pronto para saber si hay otros síntomas subyacentes o todo será parte de su desarrollo y quedará atrás, lo importante, y esto lo hago extensivo a todas las madres, es “no dejar el asunto correr” Da igual que nos llamen quisquillosas, da igual que nos digan que vemos cosas donde no las hay, cualquier trastorno por pequeño que sea, se debe atajar y tratar cuanto antes mejor. Si no era nada, pues mejor, pero si resulta que hay realmente un problema nadie podrá decirte luego “Ay, ojalá lo hubieramos sabido a tiempo”

#39 marcos el día 22/01/12 a las 2:34

mi hija tiene 7 años, tiene la mania de tocar cosas (sillas, ropas, etc.) con las dos manos y luego se lleva las manos a la boca. Con este gesto dice que intenta captar la esencia de las cosas. ¿Que debo hacer?

#40 Orlanda Varela el día 23/01/12 a las 20:26

Mi consejo es que consultes con un profesional.
El síntoma que describes es claramente una compulsión con un componente obsesivo asociado. Se trata de un impulso muy difícil de controlar para tu hija que además de consumirle mucho tiempo, la limita y distrae mucho por lo que las repercusiones en su funcionamiento son inevitables.
Merece la pena que reciba ayuda para reducir la fuerza de la necesidad de tocar todo simétricamente y luego llevarse las manos a la boca y también que vosotros recibáis pautas sobre cómo ayudarla en casa con esta compulsión.
En este caso, además de que su funcionamiento puede mejorar un montón, al tratarse de una conducta imposible de ocultar y que resulta extraña a quien la ve, puede estar afectando mucho a su socialización y causándole mucha vergüenza.
No lo dudéis, merece la pena buscar ayuda. No tanto porque se trate de un problema grave sino por el sufrimiento y las limitaciones que acarrea.
Un saludo cordial,
Dra Orlanda Varela

#41 maria el día 30/01/12 a las 22:36

Mi hija de 5 años está obsesionada con los perros. Todo su vestuario está lleno de imagenes de perros, juega a hacer el perro… ladra. Tiene muchisimos juguetes de perros, peluches, fotos, etc…. poco a poco casi toda la familia hemos ido regalandole aquello que sabiamos que le gustaba. ahora me planteo si hemos hecho bien… no tiene interés por dibujar, sus diseños son algo simples para la edad que tiene, y no quiere aprender a escribir . ¿Debemos dejar de seguirle en esa obsesión por los perros? ¿LE Prohibo que hga el perro?, o… ¿le compro un perro…. ?, a lo mejor tener uno hace que se le pase toda esa obsesión…. la verdad, estoy algo perdida… gracias.

#42 Orlanda Varela el día 31/01/12 a las 20:24

Querida mamá:
Comprendo perfectamente tu preocupación. Cuando un tema absorbe tanto tiempo y ocupa tanto espacio mental casi siempre termina “robando” el interés del niño por otras cosas y retrasando su desarrollo en otros ámbitos.
Y sí, normalmente las personas del entorno del niño solemos reforzar demasiado este tipo de obsesiones porque queremos complacerle y porque al principio nos resulta “gracioso”. El niño al observar el interés que también despierta en nosotros su conducta la repite más y busca el efecto de ternura y de simpatía que desencadena en otras personas.
Por ahí hay que empezar, pero no prohibiendo ni riñendo, sino, simplemente retirando la atención. Si la niña comienza a “hacer el perro” y estamos jugando, le diremos: “si estás jugando a los perritos no podemos jugar a esto, cuando dejes de hacer el perro, volvemos a jugar”. Haremos algo similar cada vez que se produzca esta situación cuando estamos hablando, comiendo… incluso nos levantaremos y nos iremos o nos pondremos a hacer otra cosa, retirándole el contacto visual, dejando de mirarla. Debe comprender que ya no es propio de su edad llamar nuestra atención de esa manera y encontrar otras formas de hacerlo.
Así, cuando haga un dibujo bonito, insistiremos en cuánto nos gusta, lo colgaremos en la pared y le animaremos dibujar más. Reforzaremos cualquier otro interés apropiado para la edad aunque al principio no se le dé tan bien.

Con respecto a la posibilidad de que comprarle un perro ayude con esta extinción de las conductas que queremos limitar, no hay ninguna garantía y deberíamos tomar la decisión independientemente de la evolución del problema.
Curiosamente muchos de los niños con este tipo de interés obsesivo no desean tener un perro, sino que lo que les gusta son las imágenes de perros, imitar a un perro, que no es lo mismo.
Los perros pueden tener un efecto muy positivo sobre las personas, pero la edad ideal para hacerse cargo de una mascota y comprender sus necesidades… está relacionada con el desarrollo madurativo del pequeño. El mejor momento es aquel en el que el niñ@ comienza a mostrar interés por los sentimientos de los demás, es capaz de ser empático y ponerse en el lugar del otro y disfruta sintiéndose útil y siendo de ayuda. Antes de que el menor haya desarrollado estas capacidades, la mascota va a ser más una carga para los papás que un beneficio para el niño.
Esperando haber sido de alguna ayuda, me despido afectuosamente,
Dra Orlanda Varela

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