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Artículos de noviembre 2011 ↓

Cerebro Adolescente

La revista National Geographic España publicada en el mes de octubre,  nos propone en su artículo central  “Hermosos Cerebros” una interesante reflexión sobre el funcionamiento del cerebro adolescente, basada en el testimonio de los expertos responsables de los últimos descubrimientos en este área.

… “nuestros cerebros experimentan una reorganización masiva entre los 12 y los 25 años. El crecimiento es escaso durante ese período. Ya a los seis años el cerebro alcanza el 90% de su tamaño definitivo, y a partir de entonces el crecimiento de la cabeza se debe casi exclusivamente al engrosamiento del cráneo. Pero durante la adolescencia, el cerebro sufre una extensa remodelación, semejante a una actualización del cableado de una red informática”…

Contrariamente a lo que se creía, el cerebro en la etapa adolescente continúa su proceso de configuración y madurez convirtiéndose en una herramienta más eficaz y mucho más adaptativa.

…”Durante los últimos cinco años aproximadamente, la idea de que el adolescente tiene un cerebro “en obras” se ha ido difundiendo, pero algunos investigadores han empezado a contemplar los recientes hallazgos de la neurología y la genética bajo una luz más brillante y halagüeña, claramente influida por la teoría de la evolución. La explicación resultante del cerebro adolescente (llámesele la teoría adaptativa de la adolescencia) describe al joven no tanto como un tosco esbozo sino como un ser exquisitamente sensible y sumamente adaptable, preparado casi a la perfección para la tarea de abandonar la seguridad del hogar y salir al complicado mundo exterior.

Con toda seguridad esta idea gustará más a los adolescentes. Pero lo más importante es que encaja mucho mejor con el principio fundamental de la biología: la selección natural, que no perdona los rasgos disfuncionales. Si la adolescencia es esencialmente una colección de ellos (angustia vital, estupidez, precipitación, impulsividad, egoísmo e imprudencia incompetente), entonces, ¿cómo es posible que tales rasgos hayan superado la prueba de la selección natural? No podrían haberlo hecho si fueran las características fundamentales y determinantes de esa fase de la vida.

 

La respuesta es que esos rasgos molestos no son en realidad lo más relevante de la adolescencia, sino únicamente lo que más llama nuestra atención porque nos exasperan o ponen en peligro a nuestros hijos”…

La especialización del cerebro cursa, en esta etapa,  con conductas que nos pueden parecer irresponsables, inmaduras por las posibles consecuencias que tengan sobre los adolescentes, según esto, no hablaríamos por tanto, de una intencionalidad dirigida a perturbarnos, ni de un proceso cultural sesgado por las “malas influencias” más bien, estaríamos ante un repertorio conductual oportuno para diversificar estrategias que favorezcan la adaptación a los nuevos retos. Esta explicación es compatible con conductas dirigidas a alterar la convivencia cuando nos encontramos ante situaciones de conflicto claramente funcionales, pero relativiza la importancia de otros comportamientos que podríamos entender como “propios de la edad” sin mayor significación en la interacción con la esfera de los adultos.

…”novedades, riesgo, amigos de la misma edad. Todo parece reducirse a hacer cada día una tontería nueva con los compañeros. Pero analizando la cuestión con más detenimiento, vemos que esas características que definen nuestra adolescencia nos hacen más adaptativos, como individuos y como especie. Sin duda, este es el motivo, de que esos rasgos se manifiesten prácticamente en todas las culturas humanas, ya sean modernas o tribales. Lo antropólogos han observado que casi todas reconocen la adolescencia como un período diferenciado durante el cual los jóvenes prefieren la novedad, las emociones fuertes y la compañía de sus coetáneos. Este reconocimiento casi universal desmiente la idea de que se trata de un concepto cultural”…

Comprender sus comportamientos no significa justificar cualquier conducta,  que pretenda escapar a todos los límites de la convivencia. Es necesario definir las reglas del juego y establecer referentes firmes que servirán de guía para su desarrollo como adultos y de prevención ante situaciones de riesgo.

…”la adolescencia puede ser correcta, pero no es fácil de aceptar, en especial para los padres que tienen que lidiar con hijos adolescentes en sus etapas más difíciles y conflictivas, e incluso en momentos que podríamos definir como terribles. Resulta tranquilizador contemplar los aspectos más preocupantes como signos de un organismo que está aprendiendo a manejar su entorno, pero la selección natural es un arma de doble filo, y los momentos más torpes del adolescente pueden tener consecuencias graves. Las drogas, el alcohol, la conducción imprudente y los actos delictivos pueden causar problemas tremendos”…

Recomendamos, sin duda,  la lectura del artículo, por su claridad en la exposición y lo novedoso de sus postulados.

Nota: Imagen de portada y link del artículo “Hermosos Cerebros” por cortesía de National Geographic.

Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Con la aprobación por el Parlamento Español de la Ley 5/2011 de 29 de marzo, de Economía Social en su Disposición Adicional VI se abre un interesante proceso para reactivar actividades formativas en el ámbito de la Psicología Clínica y de la Salud.

Disposición adicional sexta. Ejercicio de actividades sanitarias por titulados universitarios de Licenciado en Psicología o Graduado en el ámbito de la Psicología.

1. En el plazo de doce meses desde la entrada en vigor de esta Ley, el Gobierno remitirá a las Cortes Generales un proyecto de Ley que regule la actividad de la «Psicología sanitaria» como profesión sanitaria titulada y regulada, definiendo las condiciones de acceso a dicha profesión y las funciones que se le reservan.

2. Transitoriamente, hasta la entrada en vigor de la Ley prevista en el apartado anterior, quienes ostenten el título de Licenciado en Psicología o alguno de los títulos de

Graduado en el ámbito de la Psicología que figuren inscritos en el Registro de Universidades,

Centros y Títulos como adscritos a la rama de conocimiento de Ciencias de la Salud, podrán ejercer actividades sanitarias, siempre que acrediten haber adquirido una formación específica a través de alguna de las siguientes vías:

a) Por haber superado los estudios de graduado/licenciado, siguiendo un itinerario curricular cualificado por su vinculación con el área docente de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos, o con la Psicología Clínica y de la Salud.

b) Por haber adquirido una formación complementaria de posgrado no inferior a 400 horas (o su equivalente en créditos europeos), de las que al menos 100, tendrán carácter práctico, vinculada a las áreas mencionadas en la anterior letra a).

3. La acreditación de encontrarse en alguna de las situaciones previstas en el apartado anterior, permitirá solicitar la inscripción de consultas o gabinetes de psicologías en el correspondiente registro de centros, servicios y establecimientos sanitarios.

4. Los psicólogos que desarrollen su actividad en centros, establecimientos y

Servicios del Sistema Nacional de Salud, o concertados con él, para hacer efectivas las prestaciones sanitarias derivadas de la cartera de servicios comunes del mismo que correspondan a dichos profesionales, tanto en el ámbito de la atención primaria como en el de la especializada, deberán estar en posesión del título oficial de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica al que se refiere el apartado 3 del anexo I del Real Decreto 183/2008, de 8 de febrero, por el que se determinan y clasifican las especialidades en Ciencias de la Salud y se desarrollan determinados aspectos del sistema de formación sanitaria especializada.

El Máster de Especialización en Psicología Clínica y de la Salud que Cinteco ha impartido a lo largo de 25 promociones; con un total de 516 horas de las cuales 336 son exclusivamente de carácter práctico está siendo homologado por cumplir los requisitos que establece la ley,  son muchos los antiguos alumnos que están solicitando dicho trámite. Todo ello nos anima, sin duda, a reiniciar nuestra labor formativa en el campo de la Psicología Clínica como Centro pionero y actual referencia en la intervención con más de 700 pacientes nuevos atendidos cada año por nuestro Equipo de Especialistas.


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