RSS

XII Curso de actualización en psiquiatría infanto-juvenil. La otra cara de la salud mental del niño y del adolescente

Durante los días 9 y 10 de mayo tuvimos la oportunidad de asistir a las jornadas de psiquiatría infanto-juvenil organizadas por el Servicio de Psiquiatría del Niño y del Adolescente del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

curso internacional

En ellas se trataron muchos temas y todos de gran interés, pero como suele suceder en estos casos, hablaron de mucho pero profundizando poco.

Seguir leyendo →

SEMINARIO “Trastornos de ansiedad y Depresión en la infancia”

En el mes de Junio de 2013, Cinteco ofrecerá un “Seminario sobre Trastornos de Ansiedad y Depresión en la infancia” en sus instalaciones de la calle Lagasca, 16, 1º Dcha, a continuación os dejamos el programa y la forma de contactar si estáis interesados.

SEMINARIO

“Trastornos de ansiedad y Depresión en la infancia”

 FECHAS: Viernes 14 y Sábado 15 DE JUNIO DE 2013

De 10 horas de duración

Importe: 150,00 euros

Ponente: Isabel Carrasco Cabeza

 Programa del seminario:

Seguir leyendo →

Mamá, no me grites, por favor

La periodista Gema Lendoiro, en su artículo “Mamá, no me grites, por favor”  publicado en Abc.es  el día 13 de Abril de 2013, una interesante reflexión sobre como perder la paciencia y elevar la voz a los hijos no es siempre la fórmula más adecuada para conseguir que nos obedezcan.

Accusing

El artículo recoge la opinión de Ana Arroyo, experta psicóloga clínica infantil de Cinteco, donde desarrolla su actividad en el área de infancia y se ha especializado en la dentro del ámbito infanto-juvenil y ha trabajado también durante muchos años en el mundo de la discapacidad intelectual.

… Y es que la teoría, como casi en todo, es mucho más sencilla que la práctica. Llegar tarde al trabajo y lidiar con un enano en plenos terribles dos años que en el último momento tira el colacao y hay que cambiarlo de ropa puede desquiciar al mismo Job. ¿Qué hacer para no gritar a nuestros hijos? ¿Por qué no debemos hacerlo? Como siempre hemos pedido ayuda al experto y nos contesta cómo proceder. O al menos darnos unas pautas.

 

Ana Arroyo Urtasun es psicóloga en el Centro de Investigaciones y Terapia de Conducta en el prestigioso centro Cinteco.

—¿Por qué motivo no se debe gritar a los niños?

—Cuando vamos a llevar a cabo una conducta es importante detenernos a pensar las consecuencias que la misma va a provocar. Antes de nada, debemos tener en cuenta que los adultos somos modelo de actuación para los niños y que tanto nuestras acciones adecuadas como las inadecuadas van a ser aprendidas por ellos, por lo que se recomienda reflexionar sobre los «modelos de comunicación y resolución de conflictos» que les queremos transmitir. ¿Queremos que nuestros “pequeños” aprendan a hablar a gritos como estrategia para conseguir lo que quieren?

—¿Cuáles son las principales consecuencias negativas de gritarles?

—La conducta de gritar puede ser en ocasiones muy reforzante para los padres o profesores porque perciben que cuando elevan la voz su hijo o alumno les obedece. A corto plazo esta estrategia a veces resulta útil y por ello continúan utilizándola, sin embargo, con el tiempo los gritos generan una «tolerancia» en el niño y dejan de ser efectivos (se acostumbran a ellos), lo que provoca que cada vez el tono de voz para que respondan tenga que ser más elevado…

 

Podéis leer el artículo entero pinchando en el enlace del principio.

Cuando los hermanos se “pelean”

Las personas somos seres sociales y como tal vamos a vivir en permanente conexión con otros seres humanos.

 

El primer contexto social con el que se encuentra el niño es la familia, más adelante iniciará la escolarización y sus redes sociales se irán ampliando pero incluso en este momento el modo en que se relacione con los miembros de su familia va a tener un papel protagonista.

 

El contexto familiar en el que el niño vive va a ser fundamental para su desarrollo emocional y por consiguiente también para el  aprendizaje de los recursos que llamamos “habilidades sociales”. Los hermanos y a falta de ellos los primos, van a ser los primeros “obstáculos” que el niño va a encontrar en el camino para llevar a cabo “sus deseos narcisistas”, es decir, para conseguir todo lo que quiere. Pero gracias a esta experiencia irá incorporando herramientas que le van a ser muy útiles para después manejarse en el MUNDO EXTERIOR.

 

En el seno de la familia el niño vivirá diversas situaciones que le harán aflorar una gran variedad de emociones, unas positivas y otras negativas. Así podrá sentir celos (por la atención de los padres al hermano), rabia (porque mi hermano sacó mejores notas), admiración (por lo fuerte que es mi hermano mayor), enfado (porque me cogió algo sin permiso), miedo (porque me amenazó con contar algo a mis padres), alegría (por los juegos compartidos), vergüenza (porque delató la tontería que dije) y muchas más.

En la mayoría de las ocasiones estos sentimientos tendrán una expresión no del todo adecuada, por lo que generará un conflicto que se resolverá de diferentes maneras, pero casi siempre comenzará con UNA PELEA (entendido como discusión).

Seguir leyendo →

Llega un bebé a casa: ¿crisis en la pareja a la vista?

La periodista Gema Lendoiro, expresa en su artículo “Llega un bebé a casa: ¿crisis en la pareja a la vista?” publicado en Abc.es  hoy día 11 de Enero de 2013, una interesante reflexión sobre como la llegada de un bebé al domicilio conyugal cambia las condiciones previas de la pareja y es necesaria una adaptación a la nueva situación.

 

El artículo recoge la opinión de Marina González, experta psicóloga clínica de Cinteco, donde desarrolla su actividad en el área de Adultos y se ha especializado en la Intervención en Problemas de Pareja.

… Pero queda lo más importante: llegar a casa. Especialmente para quienes son padres por primera vez todo son dudas; no estar seguros de si el bebé está bien alimentado (especialmente si toma pecho porque no se sabe la cantidad, sólo se sabe si gana peso), no saber el motivo de su llanto (muchos bebés lloran las últimas horas de la tarde por los cólicos del lactante), miedos a no saber hacerlo bien, temor a que se nos caiga, a no saber ejercer, en definitiva, a no ser buenos padres. Todo esto, indudablemente, tiene consecuencias en una pareja. Positivas y a veces, negativas. Pero todo es subsanable.

 

Hemos hablado con Marina González, experta psicóloga clínica de Cinteco, que nos habla de cambios: «La llegada de un bebé supone muchos cambios para la pareja, cambios a los que se tienen que ir adaptando y como cualquier proceso de adaptación lleva tiempo y no está exento de estrés. Estos niveles de estrés, unidos al cansancio, la inseguridad a la hora de manejar las dificultades, las expectativas que se tienen hacia el otro y otros factores… pueden afectar en la irritabilidad, el nerviosismo, la frustración… y provocar ciertas tensiones en la pareja».

 

Como en todo en la vida, es importante saber gestionar las crisis que surgen es por ello que son tan importantes «las condiciones previas de la relación de pareja, que sea una relación sólida, estable, con buenos niveles de comunicación y por supuesto de afectividad, y que dispongan de habilidades adecuadas para resolver problemas» todas esas cosas fomentan una buena salud en la pareja a pesar de las dificultades. Es decir que si una pareja ya se llevaba mal o muy mal antes de la llegada de un bebé, el nacimiento no sólo no va a cambiar las cosas para bien sino que las empeorará.

 

… Niveles de comunicación: es muy importante saber expresar los sentimientos que uno tiene sin caer en la acusación al otro. Utilizar frases tipo «yo sé que tú haces esto con el mayor de los cariños pero lo cierto es que yo lo percibo como…y no me gusta porque me hace sentir así»…

 

DEGLUCIÓN ATÍPICA

 

¿QUÉ ES?

 

La deglución atípica se define como aquellos movimientos compensatorios que se desencadenan por la inadecuada actividad lingual en el acto de deglutir en la fase oral.

La deglución atípica o “infantil”, no se trata de un estancamiento en un estadio evolutivo infantil previo, sino de una forma de deglutir anómala que  puede ser consecuencia y causa de alteraciones anatómicas.

La deglución atípica se detecta cuando los niños proyectan la lengua en la  cara palatina de los dientes anteriores abriendo la mordida, espacio que luego ocupa la lengua. Esto se traduce en problemas para pronunciar con claridad ciertos fonemas como: /d/,/t/,/l/,/n/,/r/.

En muchos casos una evaluación e intervención logopédica temprana puede evitar que se instauren patrones y hábitos incorrectos que generen anomalías estructurales en los órganos fonoarticulatorios: maxilares,  paladar, mejillas y dientes.

En los colegios  a veces detectan problemas de bajo rendimiento escolar, en los niños que presentan  Deglución Atípica ya que no suelen hacer un uso correcto de la respiración, de la deglución y de la masticación.

 

SÍNTOMAS

 

☞   Labios hipotónicos.

Se ha determinado un perfil facial característico de la persona con deglución atípica:

  •  Lengua descansando entre los dientes,
  • Tendencia a la respiración bucal,
  • Maxilar superior o inferior avanzado o retrasado.
  • No realiza una deglución adecuada porque mastica con los dientes y no con los molares posteriores: quedan sobras de alimento en el vestíbulo y la cavidad bucal,
  • Saca alimentos fuera de la boca y no degluten con tanta frecuencia
  • Realiza movimientos excesivos como: elevar la cabeza, contraer los labios excesivamente o hacer muecas o ruidos al tragar.

 

Seguir leyendo →


© 2005-2013 Cinteco | Lagasca 16, 1º dcha. 28001 Madrid. Tel. 91 431 21 45. Fax 91 575 40 07
| Contacto | Política de Privacidad |