El equipo de intervención con adolescentes destaca el aumento de la demanda de valoración y tratamiento de trastornos del comportamiento que cursan con conductas agresivas en el medio familiar. Son los padres quienes acuden para exponer el problema que están viviendo en casa ante la imposibilidad, por su parte, de establecer medio de solución alguno. Se trata de familias estructuradas donde no existen patrones previos de comportamiento agresivo, suelen presentar escenarios donde el padre aparece como “ausente” y la figura de la madre oscila entre la exigencia y la permisividad. El patrón de conducta detectado responde en mayor parte a varones menores de edad que se muestran agresivos verbal y, en gran número de ocasiones, físicamente, ante cualquier tipo de contrariedad o intento por parte de los padres de que se adscriban a normas o límites cotidianos. No toleran la frustración y tienden a atribuir la causa de su malestar a factores externos.
Estos menores objeto de reflexión, presentan, en su mayoría, conflictos en otros ámbitos: problemas con la autoridad y conductas sociales desviadas, consumo de sustancias drogófilas, fracaso académico, etc. En consulta no muestran percepción alguna de problema, cuando acuden, tienden a buscar en la intermediación algún beneficio personal, al margen de los objetivos terapéuticos.
Es imprescindible definir con detalle el análisis de la situación compleja y encontrar un espacio para la intermediación que nos permita establecer objetivos realistas. Nuestra tarea empieza con la asistencia a los padres y los convivientes para que desarrollen estrategias frente al conflicto familiar, en ocasiones, presentan cuadros de ansiedad y estados depresivos que requieren tratamiento individualizado. Con los menores habría que empezar por trabajar su motivación para el cambio y su escasa percepción del problema. En función de las características del mismo, podemos ofrecer pautas de intervención que resuelvan, en el mejor de los casos, la mayor parte de los aspectos alterados, empezando por la normalización de la relación y el control preferente de conductas agresivas.
El papel del psicólogo clínico resulta muy relevante para identificar las variables que están a la base del conflicto y proponer cambios que van dirigidos a todos y cada una de las personas que lo configuran. La psicoterapia puede apoyarse, en su caso, en la intervención psicofarmacológica en coordinación con los profesionales médicos del centro.




2 comentarios ↓
hola tengo 27 años y mi esposo y yo queremos quedar embarazados pero el esta tomamdo medicamentos como el atemperator l p 300gm es peligroso?.
He revisado la información con respecto al medicamento atemperator, que contiene como principio activo ACIDO VALPROICO, y éstas son las conclusiones con respecto a los posibles problemas para quedaros embarazados:
1) La ficha técnica del fármaco no advierte de peligro de malformaciones fetales en caso de que sea el papá quien la tome. Sí, es importante el efecto sobre la mamá, sin embargo.
2) Parece que el medicamento está entre los fármacos que son tóxicos testiculares. Existen numerosas medicaciones que pueden tener un efecto tóxico para la producción de espermatozoides o espermatogénesis ( Bloqueantes de los canales del calcio, Cimetidina, Ácido Valproico, Sulfasalazina, Ciclosporina, Espironolactona, Colchicina, Nitrofurantoina, Alopurinol, y determinados quimioterápicos) en los textos que he consultado afirman que “será necesario suspender o cambiar estas medicaciones por otras no tóxicas en los pacientes con infertilidad”.
Mi recomendación es la siguiente: Sólo si estáis teniendo dificultades para conseguir el embarazo (lleváis más de un año intentándolo sin resultado) deberíais acudir con tu marido al neurólogo a pedir consejo por si se puede sustituir el medicamento por otro que tenga menos efectos sobre la producción de espermatozoides.
Recordad que retirar sin control médico este tipo de medicaciones puede resultar médicamente muy peligroso e incluso provocar un status epiléptico o crisis epilépticas contínuas muy difíciles de parar. Es decir, NUNCA DEJÉIS sin consejo médico una medicación anticonvulsiva como el Atemperator.
Espero que la información os resulte útil y os transmito nuestros mejores deseos para vuestra paternidad,
Dra Orlanda Varela
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