Técnicas de Estudio

La Unidad de Fracaso Escolar te recomienda el siguiente material sobre Técnicas de Estudio: Los estudiantes de hoy se enfrentan a una tarea compleja cuando hablamos del estudio, donde por unas u otras razones, a veces no logran el objetivo deseado. A la hora de estudiar hay que tener en cuenta varios puntos importantes como por ejemplo:

  1. Control de estímulos (hábito, lugar, hora de estudio, etc…)
  2. Organización y planificación de los temas a estudiar (agenda, libreta, calendario, etc.)
  3. Material necesario que se necesita para estudiar (bolígrafos, rotuladores, lápices, etc.)
  4. Tiempo de estudio (lo ideal sería 50 minutos de estudio y 10 de descanso, en niños se pueden acortar los tiempos)
  5. Estructuración: empezar por los temas de dificultad media, luego por las de dificultad difícil para terminar con los fáciles.
  6. Minimizar las distracciones en el tiempo de estudio y controlar al máximo las interrupciones.

Todos estos puntos serían claves en lo que se refiere a los condicionantes “externos” del estudio pero aún no hemos hecho referencia a algo muy importante en el estudio, que es el cómo se estudia, es decir, la forma de estudiar que tienen nuestros hijos, donde se hacen necesarias una serie de estrategias para facilitarles la tarea de estudio, más detalladamente serían:

  1. Lectura comprensiva.
  2. Subrayado. Palabras clave.
  3. Resumen.
  4. Esquemas.
  5. Técnicas de memorización.

Antes de pasar a describir cada una de estas estrategias, se puede evaluar en qué fallamos a la hora de estudiar para esto es importante que el alumno piense si desde que comenzó a estudiar, ha ido elaborando por cuenta propia o le han enseñado una forma de estudiar pero merece la pena preguntarse ¿fallo en algo a la hora de estudiar?, pues bien, este es el momento para pensar en ello.


CUESTIONARIO SOBRE HÁBITOS DE ESTUDIO A continuación encontrarás una serie de preguntas que se refieren a tu forma de estudiar. En la columna de la derecha, podrás contestar: Sí o No (rodea lo que corresponda). Tienes que contestar lo que realmente te pase, para que de esta forma puedas organizarte a la hora de estudiar.

A.- CONDICIONES EXTERNAS
1.-¿Sueles estudiar siempre en el mismo sitio? No
2.-¿Sueles estudiar sin ruidos? No
3.-¿Tienes una mesa donde poder estudiar? No
4.-¿Preparas de antemano el material de estudio? No
5.-¿Utilizas el lugar de estudio paro otra actividad? No
B.- PROGRAMACIÓN PERSONAL
6.-¿Apuntas lo que tienes que estudiar cada día? No
7.-¿Terminas a tiempo los trabajos que debes realizar? No
8.-¿Estudias todos los días? No
9.-¿Estudias dejando pausas para descansar? No
10.-¿Dedicas un tiempo determinado a cada asignatura? No
C.-ACTITUD EN CLASE
11.-¿Procuras no distraerte en clase con problemas? No
12.-¿Tomas apuntes de lo que se dice en clase? No
13.-¿Atiendes durante toda la explicación del profesor/a? No
14.-¿Preguntas cuando no entiendes algo? No
15.-¿Comentas con los compañeros/as los temas explicados? No
D.-MÉTODO PERSONAL
16.-¿Lees las lecciones antes de estudiarlas? No
17.-¿Vuelves a leer aunque te cueste, si no has comprendido algo? No
18.-¿Subrayas lo más importante? No
19.-¿Señalas lo que no entiendes? No
20.-¿Repasas las lecciones después de que las has aprendido? No

RESULTADOS Si has contestado “Sí” a las respuestas que te mencionamos, cuéntate los puntos que se detallan a continuación: A: 1-2-3-4-5- valen 2 puntos. B: 6-7-8-9 valen 2 puntos. C: 11-12-13-14-15 valen 2 puntos. D: 16-17-18-19-20 valen 2 puntos. Suma los puntos obtenidos en cada grupo para comprobar en que apartado puntúas más o menos.

ORGANIZACIÓN DEL ESTUDIO INSUF. 0-4 SUFIC. 5-7 BIEN 8-10
A.-CONDICIONES EXTERNAS
B.-PROGRAMACIÓN PERSONAL
C.-ACTITUD EN CLASE
D.-MÉTODO PERSONAL

Una vez evaluado donde puedes fallar lo importante es trabajar en estos puntos para mejorar tu técnica de estudio. Detallamos las estrategias principales a continuación:

  1. 1. Lectura comprensiva:

“Para tener buenos resultados, tenemos que leer bien” Es necesario leer bien para aprender y poder utilizar los conocimientos que se van adquiriendo. Se necesita retener lo que se lee para poderlo utilizar en los exámenes y estudios. El defecto más generalizado al que se enfrentan los lectores más jóvenes es un excesivo análisis de las palabras o la lectura palabra por palabra. A veces esta costumbre se acompaña por movimientos de labios y de boca (lo que se conoce como subvocalización). Algo que hay que corregir a toda costa si se quiere mejorar la velocidad de lectura. Reglas básicas para leer bien

:

  • Realizar una lectura activa. Por supuesto nada de un sofá o cama para leer. Hay que subrayar el libro, hacer anotaciones en los márgenes, etc. Si no se puede, podemos utilizar una libreta, un cuaderno o folios donde realizar las notas y fichas con lo que nos parece más importante, los conceptos, definiciones y palabras clave que tendremos que memorizar, el esquema explicativo de cada capítulo, etc. La lectura será más lenta, pero se compensará comprendiendo y memorizando mucho mejor, nos aburriremos mucho menos, y dejaremos de perder concentración. Una lectura activa de un capítulo de un libro puede equivaler a más de tres o cuatro lecturas pasivas del mismo capítulo. Por tanto, ir lento cuando haces una lectura activa es ir más rápido a la larga.
  • Comprender la lectura. Hay que esforzarse por comprender lo que se lee. El diccionario, la enciclopedia, búsquedas en Internet, deben ser recursos muy próximos al texto que estamos leyendo. Es importante que no nos dé pereza ir a consultarlos. Si no entiendes una frase al inicio de tu lectura, será más difícil comprender el resto. Un buen ejercicio es tratar de averiguar el significado de las palabras y conceptos que no tengas claro mientras vas leyendo ayudándote del contexto de la frase o párrafo. No acumules “ignorancias”. Si no logras entender algo, anótalo en tú libreta y consúltalo más tarde, bien en Internet o pidiendo ayuda a tu familia, llamando por teléfono a un compañero, o bien, preguntándole al profesor en clase.
  • Sé consciente de lo que lees en cada momento. Hay estudiantes que si les preguntaras cómo se llama el capítulo y el epígrafe del libro que están leyendo es ese momento no sabrían qué responder o lo confundirían con otro anterior. Para comprender y memorizar bien una lectura es muy importante retener perfectamente los títulos de los distintos capítulos, epígrafes, subepígrafes, apartados, etc. Para retener y clasificar lo que vamos leyendo el cerebro necesita saber almacenarlo con un cierto orden o lógica. Por tanto, toma como una obligación memorizar cada epígrafe y apartado, recuérdalo de vez en cuando mientras que estés leyendo dicho apartado. Será una forma de fijar mentalmente el contenido de un apartado con su título. Esto te da una forma clara de organizar el estudio, es importantísimo.

¿Eres un buen lector? Para comprobarlo, vas a contestar a las siguientes preguntas, colocando una X debajo del SI o del NO, según sea tu forma de leer.

SI NO
1.- Vocalizas poco las palabras cuando lees.
2.- Lees con diferente velocidad, según el texto sea fácil o difícil.
3.- Notas que te gusta leer.
4.- Te concentras en lo que lees y no te distraes.
5.- Sueles comprender lo que lees.
6.- Te acuerdas de lo que has leído.

Si has puesto la X debajo del SI en las seis preguntas, significa que tienes buenos hábitos y eres un buen lector. Los lectores ineficientes

  • Leen todo a la misma velocidad.

–       Hay que adaptar la velocidad al nivel de dificultad.

  • Realizan movimientos ineficientes de los ojos.

–       Regresiones innecesarias: vuelven atrás para releer material que ya habían leído. –       Movimientos arrítmicos: saltan sus ojos alrededor de la página, especialmente cuando están cansados. –       Barridas de retorno defectuosas: cuando terminan una línea, no vuelven rápidamente a la primera palabra de la siguiente. Poca superficie de fijación: perciben sólo 4 palabras cada vez que sus ojos se fijan.

  • Subvocalizan.

–       Se dicen las palabras según van leyéndolas.

  • Fallos de concentración

Piensan en otras cosas cuando leen. Los lectores eficientes

  • Leen el material aproximadamente de 3 a 5 veces más deprisa que el lector medio.
  • Tienen un movimiento de los ojos suave y rítmico mientras van avanzando a lo largo del material, con pocas regresiones (o relecturas del material).
  • Sus ojos siempre están en el lugar previsto, en vez de ir vagando por la página. También tienen una amplia zona de enfoque sobre las palabras.
  • Han reducido su nivel de subvocalización (decirse a ellos mismos la palabra) a un mínimo.
  • Tienen un enfoque flexible y sistemático para muchos tipos diferentes de material, así como buena concentración y memoria.

PROPUESTAS DE MEJORA DE LAS FORMAS DE LEER: 1.- Movimiento de los ojos: Reducir las fijaciones en el texto. Para leer realizamos fijaciones, ya que la lectura la hacemos mediante “pequeños saltos de vista” (fijaciones), a través de las cuales vemos las palabras y avanzamos. Si hacemos muchas fijaciones, la lectura se realiza lentamente y no avanzamos. 2.- Evitar volver a leer las palabras que ya has leído. Al repetir las palabras, la lectura será más lenta. Debes de acomodar la velocidad de lectura a tu capacidad de comprensión. 3.- Suprimir la vocalización Relaja los órganos, (lengua, labios, etc.), antes de comenzar a leer y trata de leer con más rapidez de la que es posible articular las palabras. 4.- Trata de concentrarte antes de comenzar la lectura. Tienes que tener todos los sentidos puestos en el texto y evitar aquello que pueda distraer tu atención (escuchar música, recordar cosas pasadas, etc.). 5.- Procura ampliar y enriquecer tu vocabulario. Muchas veces la lectura te parece difícil porque no conoces el significado de una palabra cuando estás leyendo y entonces vuelves a repetirla con la pérdida de tiempo y la falta de comprensión. Sólo podrás conocer el significado de nuevas palabras a través de la lectura de forma habitual y mejorando tu capacidad de comprender mejor lo que lees. El estudio es una actividad que requiere de herramientas adecuadas, la primera y la más importante es la LECTURA. Leer bien es provechoso para tus estudios. Si no entiendes lo que lees, no sirve para nada estar delante de un libro, ya que se necesita comprender lo que se lee. Para adquirir COMPRENSIÓN LECTORA tienes que ir contestándote a una serie de preguntas conforme lees. 1.- ¿Qué pasa en el texto? 2.- ¿Quién/es interviene/n? 3.- ¿Cuándo ocurre? 4.- ¿Cómo se desarrolla? 5.- ¿Dónde ocurre? 6.- ¿Qué consecuencia produce? Al terminar la lectura debes tener claras todas las respuestas o al menos las que se apliquen a tu texto.

  1. 2. Subrayado. Palabras clave:

El subrayado consiste en destacar las ideas esenciales en un texto mediante el rayado, para “quedarse” únicamente con lo principal del texto (las frases esenciales y palabras claves de un texto). ¿Qué debe subrayarse?: –    El título y los subtítulos. –     Las ideas fundamentales. –     Las palabras nuevas. –     Los nombres propios, fechas y detalles importantes. Consejos para un buen subrayado:

  • Primero debemos leer el texto.
  • Empezar a subrayar después de una segunda o tercera lectura.
  • Comenzar subrayando con lápiz para poder corregir posibles errores.
  • Cuando el subrayado sea definitivo, podemos usar rotuladores fosforescentes.
  • Evitar subrayar en exceso.
  • Tener en cuenta que un subrayado está bien hecho si al leer las palabras y frases cortas subrayadas el escrito tiene sentido y nos proporciona su información fundamental.
  • No subrayar enciclopedias, ni libros de lectura.
  • Un buen subrayado, acompañado de notas a los márgenes, puede ahorrar mucho tiempo de estudio (y mucho esfuerzo).

Distintos métodos para destacar texto

  • Subrayado grueso: ideas principales
  • Subrayado sencillo: ideas secundarias
  • Subrayado discontinuo: ideas menos importantes
  • Subrayado con color rojo: para destacar información
  • Subrayado con rotuladores fluorescentes: para destacar información
  • Recuadrar o redondear palabras: para datos importantes
  • Corchetes, líneas verticales: para subrayar varias líneas
  1. 3. El resumen:

Resumir es extraer y expresar correctamente y con nuestras propias palabras la idea principal de un texto. Para ello: Leer con atención y concentrarnos en las ideas más llamativas de cada párrafo. Subrayar las palabras para destacarlas del resto. Ordenar las palabras subrayadas de los distintos párrafos para formar la frase que nos haga entender el sentido y la esencia del texto adaptado a nuestro conocimiento. Procurar que sea lo más claro y explícito con el menor número de palabras posibles y con palabras nuestras, si es posible.

  1. 4. El esquema:

“Es necesario aprender a hacer esquemas para mejorar el estudio” Un esquema es la presentación de las ideas principales y secundarias de un texto, lección, etc… que nos permite captar de un solo golpe de vista todo el contenido. Pasos para hacer un buen esquema: a) primero leer el texto, lección, etc… entero y subrayar siguiendo las     normas conocidas. b) después buscar un título que sea una síntesis del contenido de la lección. c) dividir el texto, lección, etc…, en tres o cuatro apartados generales que recojan a su vez varias ideas principales y éstas a otras secundarias y datos significativos. d) poner cada idea en un apartado distinto y formularla con brevedad y precisión. Clases de esquemas: Cada uno puede hacer los esquemas de forma personal, aunque se debe tener en cuenta que existen varias clases. Entre éstas, aparecen: a) El esquema numérico: Utiliza el 1., 2., etc. para los apartados generales, el 1.1. para las ideas principales y el 1.1.1. para las secundarias, aumentando los números mientras sea necesario. b) El esquema mixto: Usa los números romanos (I, II, III) para los apartados generales, las letras mayúsculas (A, B, C) para las ideas principales, los números (1, 2, 3) para las secundarias y pueden añadirse letras minúsculas y números con paréntesis. Se pueden utilizar otros esquemas más personales como son los de corchetes, llaves,  flechas, etc.

  1. 5. Técnicas memorísticas:

Algunas recomendaciones:

  1. Si necesitas memorizar algo, trata de entenderlo primero. La simple memorización de las cosas se almacena en tu memoria a corto plazo. Una vez que vienen las distracciones se suele olvidar todo muy rápidamente. Por el contrario, si has estudiado a fondo una cosa, profundizando en ella y comprendiéndola se introducirá en tu memoria a largo plazo y será más difícil que la olvides.
  2. Crea “pistas” para ayudarte a recordar las cosas. He aquí algunos ejemplos:

Reglas Mnemotécnicas Son especialmente útiles si tienes que memorizar algo en materias como las matemáticas o las Ciencias. Uso de abreviaturas, acrónimos, ritmos, imágenes o números asociados al material que necesitas memorizar. • Fichas rápidas (“chuletas”). Las chuletas son muy efectivas. Se trata de escribir un concepto o una fórmula matemática en una cara de la ficha,  y en el otro lado, más detalles o la demostración formal. Se examina uno así mismo viendo la ficha y tratando de recordar los detalles de la otra cara. No olvides que el entrenamiento en estas técnicas se adquiere con la práctica y el perfeccionamiento que da la misma, para ello es muy importante la constancia y la perseverancia en practicar. Como ya hemos comentado en anteriores artículos, la conducta de estudio y el de éxito en las tareas académicas es una respuesta multivariada y,  por tanto, multicausada. Las causas del Fracaso Escolar hay que buscarlas en factores relacionados con el propio estudiante (capacidad, posibles déficits, actitud y motivación, hábitos e historia de aprendizaje, etcétera.) aspectos relacionados con su entorno (contexto familiar y social, esfera relacional, etcétera) y variables propias del sistema educativo (tipo de centro, profesorado, etcétera). Es importante  establecer un diagnóstico eficaz y temprano que permita el tratamiento adecuado del Fracaso Escolar. El equipo profesional de Cinteco ha elaborado un protocolo de evaluación y tratamiento que da respuesta profesional a los problemas expuestos.

1 comentario
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    Muy buen aporte. Considero que los resúmenes y esquemas constituyen las mejores formas de adquirir conocimientos. Por otra parte, crear un adecuado ambiente y estudiar en grupo también ayuda. De esta manera se pueden intercambiar ideas haciendo la capacitación más amena y en consecuencia más eficiente.