Cómo aprender a decir no

aprender a decir no

¿Alguna vez te has sentido mal por decir que sí?¿te hubiese gustado decir que no pero no te atreviste?. Seguramente pensaste que la otra persona se iba a sentir decepcionada contigo, que lo socialmente aceptado es mostrarse siempre receptivo con las peticiones de los demás aunque eso suponga dejar atrás tu derecho a decir que no. El problema no es decir que sí, el problema es sentirse mal por no haber defendido tu derecho a rechazar asertivamente una petición con la que no estabas de acuerdo. Esta situación resulta más habitual de lo que pueda parecer en nuestra vida cotidiana. Amigos, conocidos, compañeros de trabajo incluso familiares que, seguramente sin pretenderlo, te colocan en la tesitura de responder a sus peticiones y consiguen sistemáticamente su objetivo porque tú consideras que decir no puede resultar inadecuado, es como echar un pulso entre su facilidad para pedirte algo y tus dificultades para negarte a ello. Tal vez estás desdeñando tu derecho a decidir y tomar una decisión a pesar de la opinión que esto pueda generar en el otro. La asertividad como modelo de relación, nos permite defender nuestros derechos desde el respeto hacia los demás sin caer en la pasividad ni generar enfrentamientos. Se puede ser más asertivo a través del entrenamiento en habilidades específicas y la revisión del enfoque desde el que contemplamos, muchas veces, las relaciones interpersonales. La periodista Rebeca Yanke (@RebecaYanke) recoge en este artículo del periódico El Mundo algunas reflexiones sobre este asunto. “Cómo aprender a decir no”